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PHotoESPAÑA 2020: ‘Desde mi balcón’ y otras cuatro exposiciones imprescindibles este verano

PHotoESPAÑA es sinónimo de fotografía de alta calidad durante el verano pero el zarpazo de la pandemia también ha volteado su calendario y ha abierto espacios expositivos virtuales.

La cita con la imagen ha arrancado de manera simbólica con #PHEdesdemibalcón, la gran iniciativa con la que invitaron a los ciudadanos a retratar la vida detenida del encierro y que ahora se exhibe en calles y plazas de toda España.

El certamen aplaza al otoño algunos de sus platos fuertes (Como Entre el arte y la moda con Richard Avedon o Man Ray, autores de Magnum en El cuerpo observado o el imponente ensayo de Danny Lyon, La destrucción del Bajo Manhattan), pero ha enfocado en junio, julio y agosto propuestas tan interesantes como los monógraficos de Ramón Masats y Miguel Trillo o una muestra dedicada a la fotografía japonesa de vanguardia.

Las miradas de la pandemia

#PHEdesdemibalcón compone un retrato colectivo y anónimo desde el confinamiento: del asombro a la curiosidad, del puro aburrimiento a los retazos de la vida cotidiana como la imagen que encabeza esta noticia.

Disparó la madrileña Ana Corrales cuando el viento voló la capa de Superman a su hijo Alonso. “La foto muestra como convertimos esa ventana en un patio de juegos”, cuenta a TVE. Una captura que se ha convertido en una de las ganadoras del concurso online del certamen.

También nos asomamos a través del objetivo al desparpajo de Manuel y Mari Paz, que salieron al balcón vestidos de flamencos para celebrar la Feria de Abril. 

Muchas instantáneas encuadran edificios en posturas imposibles, naturaleza-hay flores muchas flores- juegos de luces atrapados con los dedos o la noche callada en campos y ciudades. Fotografías que también son acercamiento emocional en un universo común trastocado por el Covid-19.

Al Instagram de PHotoESPAÑA llegaron más de 60.000 imágenes y detrás de cada una, la mirada de los ciudadanos desde ventanas y balcones. Una selección de 2.450 fotografías se expone al aire libre en plazas, puentes y parques durante todo el verano en 50 ciudades españolas.

Lo hacen en espacios como el Retiro en Madrid, la plaza de María Pita en A Coruña, el Parc de la Ciutadella en Barcelona, el Teatro Campoamor, de Oviedo; la plaza del Pilar en Zaragoza o la del Torico en Teruel.

“Las fotografías son recuerdo y memoria de ese tiempo que han pasado. No nos esperábamos un éxito tan grande porque se han sumado muchas ciudades”, señala Claude Bussac, directora de PHotoESPAÑA.

Fotografía de Rubén Acosta para ‘Tiempo detenido. Memoria fotográfica del confinamiento’ Cortesía PHotoESPAÑA

Ya en virtual, 40 fotógrafos profesionales como Carlos Spottorno, Rubén Acosta, Juan Millás o Anna Surinyach han formado parte de Tiempo detenido. Memoria fotográfica del confinamiento, una muestra sobre el encierro que se puede mirar y reflexionar en la web (desde el 1 de julio).

Por primera vez, las exposiciones digitales también ocupan un papel emergente, coronavirus mediante, en las propuestas del certamen: un centenar de galerías de toda España participarán en la sección Off con selecciones online.

Japón, alternativo y experimental

Entre los años 50 y 70 la fotografía de Japón se transformó paralela a los cambios económicos y sociales en el país. Unas imágenes muchas veces ligadas a la percepción de los artistas sobre la ocupación americana de la posguerra y a la protestas callejeras.

La mirada de las cosas es una selección con fondos de la Colección Per Amor a l’Art, de Bombas Gens: la colección privada más importante fuera de Japón correspondiente a esta horquilla temporal. La muestra incluye obras del colectivo VIVO, una especie de Agencia Magnum a la japonesa, que concebía la fotografía como abstracción en una época sombría.

‘Shikishima’, 1970-1971, Colección Per Amor a l’Art© Tamiko Nishimura

La otra sacudida la implantaron a finales de los 60 los fotógrafos que fundan la revista Provoke: Akuma Nakahira y Kōji Taki junto a Takahiko Okada y Yutaka Takanashi, que arrancaron con la intención de liberar a la imagen “de la dictadura de las palabras” y de “oponerse al establishment fotográfico». La publicación salió a la luz con el combativo subtítulo de “material provocativo para pensar”.

Provoke tuvo una vida efímera, solo se editaron tres números, pero fue puntal de la fotografía japonesa de vanguardia, asentada en dos ideas fundamentales: un estilo muy marcado conocido como are-bure-boke (grano, barrido, desenfoque), que aún se mantiene y se copia, y valorar la imagen como lenguaje alternativo en el que está implicado todo el cuerpo. Depositan la interpretación en manos del espectador en una equivalencia con el conceptualismo en otras artes. Pura ruptura.

La mirada de las cosas. Fotografía japonesa en torno a Provoke. En el Círculo de Bellas Artes. 23 julio–25 octubre

Visit Spain recorre el espejo deformante de Ramón Masats

Una de las exposiciones con las que reabre Tabacalera en Madrid es Visit Spain del artista Ramón Masats, uno los referentes fotográficos de la segunda mitad del siglo XX. Masats recorrió España entre 1955 y 1965, consciente de que el país se estaba transformando para siempre y que capturarlo suponía un reto.

Retrató lo que él llamaba “los tópicos”: ritos costumbristas y castizos de un país grisáceo que aún hablaba en susurros, laminado por la pobreza, aferrado a las tradiciones imbricadas en la religión pero donde se adivinaba el aperturismo.

Museo del Prado. Madrid. 1961 © RAMON MASATS, VEGAP, 2020

El título de esta exposición, Visit Spain, fue el primer eslogan publicitario que utilizó el Ministerio de Información y Turismo para atraer a los visitantes europeos.

Fotografías cargadas de ironía, naturales casi subversivas si las reflexionamos desde la memoria del ahora. “Si quieres hacer denuncia sólo tienes que hacer lo que es real”, aseguraba Ramón Masats, de 89 años, y ya apartado de su carrera en la que también tocó los palos de la televisión y el cine.

Las instantáneas retrataron una época casi sin saberlo pero también ejercieron de experimento del nuevo lenguaje impulsado por el Grupo Afal, del que Masats (Premio Nacional de Fotografía 2004) era miembro. Un movimiento que renovó el arte de la imagen en España en los 50 vía ansia de libertad. Influidos por el neorrealismo italiano y el fotoperiodismo estadounidense, rompieron con la “fotografía carca” de encuadres pictorialistas y se instalaron en la modernidad.

Ramón Masats. Visit Spain en Tabacalera. Desde el 2 de julio al 12 de octubre

Los fanzines de Miguel Trillo, el gran fotógrafo de las tribus urbanas

El tren del arte contemporáneo se ha subido a la obra de Miguel Trillo valorada como documento de una época. Él mismo ha etiquetado su proyecto Rockokó, un fanzine publicado entre 1980 y 1985 por el que desfilaron las tribus urbanas de la naciente Movida, como “un homenaje silencioso a unas vidas empapadas de las músicas de su tiempo”.

‘Rockocó’: imágenes del pop-rock madrileño en los ochenta,Madrid, 1983 Miguel Trillo

Trillo (1953) arrancó su carrera disparando por los garitos de conciertos madrileños y en su objetivo se entremezclan mods, punks, heavies o siniestros, con estos últimos era con los que más identificado se sentía, asegura.

Acérrimo defensor del papel, el fotógrafo gaditano comenzó autoeditándose cuando le echaron de una revista y los repartió por el Rastro. Era tal su actividad-anónima- que la censura pensaba que era un grupo de artistas los que publicaban: “lo chicos del Rockockó” les llamaban.

Callejones y avenidas (1985–1987) y Madrid las calles del ritmo (1988) son otros de los fanzines que recoge la exposición. Más allá del tópico de la explosión cultural, Trillo tamiza la diversión y bucea con cero nostalgia en el signo de los tiempos y la evolución de sus especímenes humanos.

Madrid, las calles del ritmo. Círculo de Bellas Artes. Del 23 julio al 25 octubre