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¿Qué es el mindfull eating que practica Isabel Jiménez, la presentadora de Telecinco y socia de Sara Carbonero?

Isabel Jiménez es una de las presentadoras de Telecinco más reconocibles y admiradas por el público de la televisión y también por el de la moda. De hecho, es el 50% de Slowlove, la marca que abandera Sara Carbonero, su socia y amiga del alma. La verdad es que en sus redes no hace demasiada promoción de marca sino que nos deja entrever bastante de su vida, cosa de la que nos alegramos las fans. Además de atisbar su espectacular casa y cómo va creciendo su hijo Hugo, nos encontramos con sorpresas como esta: Isabel asegura que se da el capricho de cenar pizza y, aún así, mantiene intacta la escueta talla que gastan las presentadoras de los telediarios. ¿Cómo lo hace? Gracias a una dieta mindful eating. La verdad: tiene sentido.

La apetitosa pizza que Isabel Jiménez incluye en su dieta mindful eating.
La apetitosa pizza que Isabel Jiménez incluye en su dieta mindful eating.

La dieta ‘mindful eating’ que sigue Isabel Jiménez puede ser una de las pocas dietas famosas que jamás pueden dañar la salud, siempre y cuando sepamos aplicarla debidamente. En realidad no parece una dieta, porque más que prescribir cantidades, contar calorías y prohibir alimentos, predica una atención consciente tanto a las señales que envía el propio cuerpo como a la calidad y composición de los alimentos que ingerimos. Es cierto: requiere cierta inteligencia y bastante reflexión acomodarse a una dieta así, porque implica abandonar el hábito de comer por impulso, por ansiedad o por aburrimiento lo primero que pillamos. Se trata de reflexionar cada cosa que nos metemos en la boca. Ser conscientes.

El ‘mindful eating’ no solo te ayuda a detectar cuándo tienes hambre y cuándo nervios, sino que te obliga a utilizar unos minutos de reflexión para analizar qué alimentos utilizas y cuáles descartas en tus platos diarios. Por eso Isabel Jiménez puede comerse esa sabrosa pizza: si utiliza materias primas cien por cien saludables, si minimiza la grasa y si ha realizado ella misma la masa, estamos sin duda ante una receta perfectamente integrable en la dieta. Si, además, hemos aprendido a tomar una porción y a no buscar una sensación de saciedad total, seguro que no nos vamos a pasar con la cantidad. No es tan difícil, ¿verdad?

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