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Por qué deberías usar un protector solar en polvo durante la desescalada

Normalmente usamos las cremas o sprays para proteger nuestro rostro y cuerpo de los rayos solares. Sin embargo, estas no son las únicas opciones que ofrece el sector cosmético. De hecho, en los últimos años ha evolucionado tanto que ya contamos con nutricosmética, brumas faciales, polvos incluso o incluso con un producto específico para evitar los daños solares en el cuero cabelludo, que vio la luz en 2019.

“El dióxido de titanio y el óxido de zinc son dos de los ingredientes más utilizados en los protectores solares, que se encuentran tanto en versión líquida como en polvos sueltos”, explica Carmen Navarro. Por tanto, elijas la versión que elijas, lo importante es utilizar la cantidad recomendada y aplicarla adecuadamente. Mientras que con las texturas en crema es más fácil que sepas cuánta cantidad es suficiente, ya que el producto se ve sobre en rostro, con los polvos debes de tener mas cuidado porque son más imperceptibles.

Fotoprotector UV Mineral Brush SPF 50+ de Isdin (21 €). Xpertsun Perfection Light SPF 30 de Singuladerm (27,04 €). Setting Powder Spf 45 de Invincible (37,76 €, en Revolve).
Fotoprotector UV Mineral Brush SPF 50+ de Isdin (21 €). Xpertsun Perfection Light SPF 30 de Singuladerm (27,04 €). Setting Powder Spf 45 de Invincible (37,76 €, en Revolve).

Al aplicarlos debes fijarte en que pasas la brocha por toda la superficie de tu cara dos veces en vez de una, para así conseguir formar una capa protectora más gruesa. Es más, si solo lo extiendes una vez tan solo conseguirás una protección de la mitad del SPF que aparezca reflejado en el producto; es decir, si tu cosmético tiene un SPF de 50 y lo pasas por tu rostro de forma sutil no conseguirás protegerlo con un SPF25. Por eso es una opción que los dermatólogos no aconsejan para uso individual.

La solución es combinar tu protector solar facial habitual con la brocha con polvos, que puedes usar para retoques, más que necesarios ahora que sudamos muchísimo más debido a la obligatoriedad de salir a la calle con la mascarilla puesta. “Puedes llevar este cosmético en el bolso y extenderlo con asiduidad en las áreas más propensas a las quemaduras solares: mejillas, puente de la nariz y frente. Y pasarlo también por la zona que ha estado tapada con la mascarilla y, por tanto, ha traspirado más”, aconseja la experta.

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