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Atenta, porque tenemos un nuevo reto a la vista, sobre todo si eres de las que te pasas las horas tratando de imitar los maquillajes más sofisticados que llevan las influencers ‘beauty’ internacionales. El giro tiene su dificultad, porque venimos de unos meses en los que la tendencia ha favorecido los acabados naturales (o, más bien, falsamente naturales), en los que el objetivo era lucir una piel impecable pero aparentemente limpia de cosméticos. Ahora nos vamos, sin embargo, a todo lo contrario: la llamada piel de delfín, la nueva obsesión de Instagram, persigue que cara, cuello y hombros luzcan los mismos brillos reflectantes que vemos cuando el sol se refleja en la deslizante piel de los delfines. Puro lujo.

La clave para conseguir un maquillaje piel de delfín es saber distribuir el iluminador.
La clave para conseguir un maquillaje piel de delfín es saber distribuir el iluminador.

Le auguramos un éxito inmediato a este tendencia, que subraya el deseo general de lucir una piel fresca y jugosa hasta extremos casi imposibles. De hecho, el maquillaje piel de delfín persigue que el rostro parezca recubierto con una levísima película de agua que deslumbra como si llevara el sol incorporado. El elemento clave de este ‘make up’ es el iluminador, un cosmético con tantas fans como detractoras al que no se le puede negar un efecto rejuvenecedor universal. Para conseguir este efecto piel de delfín, la clave está en la aplicación del ‘highlighter’: olvídate de concentrarlo en los pómulos. Ahora tiene que estar presente en prácticamente toda la cara (y hasta los hombros) para lograr un efecto ‘glow’ total.

Imprescindible si llevas escote: un toque de iluminador en cuello y hombros.
Imprescindible si llevas escote: un toque de iluminador en cuello y hombros.

Las maquilladoras que lucen el maquillaje piel de delfín en Instagram se reservan la técnica exacta para conseguir este acabado (nada de tutoriales aún), pero sí han revelado qué cosméticos utilizan para lograr este efecto agua deslumbrante. Como ya imaginarás, se trata de multiplicar el iluminador y recurrir a todas sus versiones. Para que todo el rostro se prepare para brillar es imprescindible usar un preiluminador, preferiblemente aplicado después de la hidratante y antes de la base y el corrector. Puedes añadir un toque de iluminador líquido a la base, para seguir consiguiendo brillo de manera consistente. Para terminar, con todo el maquillaje terminado, tienes que insistir con iluminadores en polvo con un acabado irisado (hazte con una buena brocha de abanico) en sienes, zona alta del pómulo, arco de la ceja y tabique nasal y arco de cupido. Y para un toque aún más jugoso y fresco, resaltar ciertas zonas con iluminador en crema. ¿Te atreves?

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